Hasta Luego Taurepan!!
Este viaje nace en Diciembre después que Rafael Ruiz y José Luis Gómez (Joe)
llegaron de un pegue místico en Argentina a una vía llamada el Cohete, pero eso es parte de otra historia. El hecho es que de vuelta de ese viaje se fijó Semana Santa para la fecha del pegue al Acopan Tepuy. Al equipo se unió Daniel Macedo y después de tanto cuadrar, planificar y hasta soñar, llegó el momento. Ya que para todos ésta iba a ser la primera experiencia de escalada en tepuyes, y la primera escalada con estrategia de “Gran Pared” (Jumareo, Petateo, Biouvac, etc), pensamos que repetir las vías “Hasta Luego Taurepan” y “Jardineros de Grandes Paredes” sería un gran aprendizaje además de una experiencia inolvidable. Llegamos a Yunek el domingo 5 de Abril y planificamos la vuelta para el martes 14, lo que nos daba en teoría 8 días para escalar. Siguiendo las instrucciones de Cheo llegamos preguntando por Leonardo, capitán de la comunidad y por Darío. Apareció Darío e inmediatamente cuadró la logística de los porteadores y nos encaminamos hacia el campamento base. Una vez allá, armamos el campamento, cargamos agua y nos dirigimos a la base del tepuy y de “Hasta Luego Taurepan”. Organizamos el equipo y la comida,
examinamos la vía y bajamos al campamento base.
Al día siguiente, después de tener todo preparado, comenzó la escalada sin mayores novedades, a excepción del pesadísimo petate que nos dio bastante trabajo. Un pequeño sorteo decidiría que el Joe era el afortunado de abrir el famoso tercer largo ya que tiene un “offwidth” que le había causado problemas a otros escaladores en pegues anteriores. En frente de nosotros se podía observar la lluvia en varias zonas de la sabana, la cual se acercaba con una tormenta eléctrica. Sonaban los truenos y el pegue transcurría bajo control, José entraba en la gran grieta del tercer largo, cuando de repente la grieta se iluminó. Al m
ismo tiempo un arco de luz se formo entre la pared, Rafa y Daniel. Un gran corrientazo para todos fue el resultado y se oyó el grito de Rafa: “Joe Bájate!!!!”. Un rayo cayó, no sabemos donde exactamente pero fue cerca. Después de pasar el momento de misticismo eléctrico decidimos que entre el susto y la lluvia lo mas lógico era bajar. Dejamos el petate en la segunda reunión y los dos primeros largos fijos. El día siguiente fue de mucha lluvia, y recién el miércoles nos volvimos a montar a continuar la vía, ahora con un clima perfecto y con una luna llena que pronosticaba lo mejor. Cambiamos la estrategia de ascenso y ahora escalaríamos los largos siguientes sin petate y sin fijar cuerdas, haciendo el avance mucho más rápido. El jueves llegamos al tope de la vía, y finalmente después de tanto trabajo físico lográbamos nuestro objetivo. Ahora era necesario bajar, una noche más en la repisa del tercer largo, y nuevamente un espectáculo de atardecer, con una luna llena saliendo cerca del Tepuy Upuigma, eso si, con una cantidad de plaga descomunal. Finalmente, temprano en la mañana organizamos el equipo y bajamos sin inconvenientes. 
El sábado descansamos y discutimos sobre el pegue a “Jardineros”. Decidimos no intentar el pegue porque sólo contábamos con 2 días de escalada y el cuerpo pedía un poco de piedad. El Domingo en la mañana arrancamos a Yunek dejando los petates detrás. En la tarde de ese día comenzó a llover lo que sentenció la buena decisión de no haber intentado la otra vía. Volamos a Santa Elena de Uairen no sin antes registrar en el librito que dejó Cheo los datos del pegue. Así finalizó nuestro viaje de escalada tepuyera. En un balance general estamos infinitamente contentos de lo logrado y con muchas ganas de volver por más vías. Hay tepuyes para rato y las vías seguirán llegando. Es una experiencia de escalada muy particular no sólo por la escalada
en sí, sino por los escenarios, el intercambio con los indígenas y por el gran espíritu de la Sabana.
Rafael Ruiz / José Luis Gomez
Martes 21 de abril de 2009.
Fotografía: Rafael Ruiz, José Luis Gomez y Daniel Macedo.
Este viaje nace en Diciembre después que Rafael Ruiz y José Luis Gómez (Joe)
llegaron de un pegue místico en Argentina a una vía llamada el Cohete, pero eso es parte de otra historia. El hecho es que de vuelta de ese viaje se fijó Semana Santa para la fecha del pegue al Acopan Tepuy. Al equipo se unió Daniel Macedo y después de tanto cuadrar, planificar y hasta soñar, llegó el momento. Ya que para todos ésta iba a ser la primera experiencia de escalada en tepuyes, y la primera escalada con estrategia de “Gran Pared” (Jumareo, Petateo, Biouvac, etc), pensamos que repetir las vías “Hasta Luego Taurepan” y “Jardineros de Grandes Paredes” sería un gran aprendizaje además de una experiencia inolvidable. Llegamos a Yunek el domingo 5 de Abril y planificamos la vuelta para el martes 14, lo que nos daba en teoría 8 días para escalar. Siguiendo las instrucciones de Cheo llegamos preguntando por Leonardo, capitán de la comunidad y por Darío. Apareció Darío e inmediatamente cuadró la logística de los porteadores y nos encaminamos hacia el campamento base. Una vez allá, armamos el campamento, cargamos agua y nos dirigimos a la base del tepuy y de “Hasta Luego Taurepan”. Organizamos el equipo y la comida,
examinamos la vía y bajamos al campamento base.Al día siguiente, después de tener todo preparado, comenzó la escalada sin mayores novedades, a excepción del pesadísimo petate que nos dio bastante trabajo. Un pequeño sorteo decidiría que el Joe era el afortunado de abrir el famoso tercer largo ya que tiene un “offwidth” que le había causado problemas a otros escaladores en pegues anteriores. En frente de nosotros se podía observar la lluvia en varias zonas de la sabana, la cual se acercaba con una tormenta eléctrica. Sonaban los truenos y el pegue transcurría bajo control, José entraba en la gran grieta del tercer largo, cuando de repente la grieta se iluminó. Al m
ismo tiempo un arco de luz se formo entre la pared, Rafa y Daniel. Un gran corrientazo para todos fue el resultado y se oyó el grito de Rafa: “Joe Bájate!!!!”. Un rayo cayó, no sabemos donde exactamente pero fue cerca. Después de pasar el momento de misticismo eléctrico decidimos que entre el susto y la lluvia lo mas lógico era bajar. Dejamos el petate en la segunda reunión y los dos primeros largos fijos. El día siguiente fue de mucha lluvia, y recién el miércoles nos volvimos a montar a continuar la vía, ahora con un clima perfecto y con una luna llena que pronosticaba lo mejor. Cambiamos la estrategia de ascenso y ahora escalaríamos los largos siguientes sin petate y sin fijar cuerdas, haciendo el avance mucho más rápido. El jueves llegamos al tope de la vía, y finalmente después de tanto trabajo físico lográbamos nuestro objetivo. Ahora era necesario bajar, una noche más en la repisa del tercer largo, y nuevamente un espectáculo de atardecer, con una luna llena saliendo cerca del Tepuy Upuigma, eso si, con una cantidad de plaga descomunal. Finalmente, temprano en la mañana organizamos el equipo y bajamos sin inconvenientes. 
El sábado descansamos y discutimos sobre el pegue a “Jardineros”. Decidimos no intentar el pegue porque sólo contábamos con 2 días de escalada y el cuerpo pedía un poco de piedad. El Domingo en la mañana arrancamos a Yunek dejando los petates detrás. En la tarde de ese día comenzó a llover lo que sentenció la buena decisión de no haber intentado la otra vía. Volamos a Santa Elena de Uairen no sin antes registrar en el librito que dejó Cheo los datos del pegue. Así finalizó nuestro viaje de escalada tepuyera. En un balance general estamos infinitamente contentos de lo logrado y con muchas ganas de volver por más vías. Hay tepuyes para rato y las vías seguirán llegando. Es una experiencia de escalada muy particular no sólo por la escalada
en sí, sino por los escenarios, el intercambio con los indígenas y por el gran espíritu de la Sabana.Rafael Ruiz / José Luis Gomez
Martes 21 de abril de 2009.
Fotografía: Rafael Ruiz, José Luis Gomez y Daniel Macedo.
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